miércoles, 23 de septiembre de 2009

Reflexión del día 22 de Septiembre

Por un período considerable después de llegar a Jugadores Anónimos permití que las cosas que no podía hacer me alejaran de aquella que si podía. Si me molestaba lo que la otra persona decía, me retraía y me encerraba en mi caparazón. Ahora, en lugar de enojarme o defenderme cuando alguien me sacude, trato de recibirlo de buen grado, porque me permite trabajar con mis actitudes y percepciones de DIOS, de mi mismo, de otras personas y de mi situación vital. Puede ser que no juguemos compulsivamente, pero a veces tenemos una manera compulsiva de pensar.
¿Quiero crecer y crecer más?

No hay comentarios:

Publicar un comentario