Cuando esté paralizado por la depresión que pueda yo proponerme metas pequeñas y razonables -como miniaturas: casi como tareas infantiles, lavar mi taza, ordenar mi escritorio, ofrecer una oración breve. Que pueda yo romper mi propio guión de fracaso que me prepara para depresiones más profundas.
Hoy recordaré.
Las metas demasiadas altas me tiran abajo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario