Se dice que los Jugadores compulsivos son perfeccionistas, impacientes respecto a cualquier defecto -especialmente los propios. Tendemos a esteblecer metas imposibles para nosotros mismos, luchando por llegar a nuestros inasibles ideales. Por supuesto -ya que nadie puede alcanzar tan altas pretenciones- nos venimos abajo. Descorazonados y deprimidos, nos castigamos con rigor por no ser superhumanos. La siguiente vez, en lugar de establecer metas más realistas, las ubicamos más altas y nos caemos más abajo. Y nos castigamos más duramente.
¿Quedó atrás el tiempo de establecer metas inasibles para mi y para quienes me rodean?
¿Quedó atrás el tiempo de establecer metas inasibles para mi y para quienes me rodean?
No hay comentarios:
Publicar un comentario